En qué te puedo ayudar paso a paso, a tu ritmo
Terapia individual para jóvenes y adultos, sobre todo con ansiedad y todo lo que la rodea. Trabajo desde un enfoque cognitivo-conductual, con ejercicios prácticos para tu día a día. Si no ves aquí lo que te pasa, escríbeme y lo hablamos.
Ansiedad
La ansiedad es una alarma que se activa cuando no hace falta, o que no se apaga. Puede aparecer como nervios constantes, presión en el pecho, ataques de pánico o la sensación de que algo malo va a pasar.
- Ansiedad generalizada y preocupación constante
- Ataques de pánico
- Ansiedad social y miedo al juicio de los demás
- Síntomas físicos: insomnio, tensión, nudo en el estómago
Cómo lo trabajamos
Primero entendemos cómo funciona tu ansiedad y qué la mantiene: lo que piensas, lo que notas en el cuerpo y lo que haces para evitarla. Después practicas formas de regularla y de volver, poco a poco, a lo que te importa.
Puedes aprender maneras diferentes de relacionarte con la ansiedad.
Sobrepensar
Darle vueltas a todo, imaginar mil escenarios, revisar una y otra vez lo que dijiste. Sobrepensar agota y casi nunca da la respuesta que buscas.
- Rumiación y pensamientos en bucle
- Dificultad para tomar decisiones
- Necesidad de tenerlo todo bajo control
- Problemas para dormir por no poder desconectar
Cómo lo trabajamos
Aprendes a reconocer cuándo estás en bucle, a tomar distancia de tus pensamientos y a volver al presente sin pelearte con tu mente.
No tienes que entenderlo todo hoy para empezar a cuidarte.
Autoestima y autoexigencia
Cuando nada de lo que haces es suficiente, cuando te hablas peor de lo que hablarías a nadie, cuando te cuesta poner límites o decir que no.
- Perfeccionismo y miedo a fallar
- Inseguridad y comparación con quienes parecen tenerlo todo resuelto
- Un diálogo interno muy duro cuando algo sale mal
- Culpa al descansar o al pensar en ti
Cómo lo trabajamos
Revisamos de dónde vienen esas exigencias, cambiamos la forma en que te hablas y te das permiso para hacerlo bien sin hacerlo perfecto.
Descansar no es demostrar menos compromiso.
Gestión emocional
Las emociones no son buenas ni malas: te están contando algo. El problema llega cuando te desbordan o cuando las tapas hasta que explotan.
- Emociones intensas que te desbordan
- Irritabilidad, tristeza o bloqueo
- Momentos de cambio: rupturas, duelos, mudanzas, oposiciones
- Estrés académico y laboral
Cómo lo trabajamos
Aprendes a ponerle nombre a lo que sientes, a escuchar qué te está pidiendo y a responder de una forma que te cuide.
Escuchar una emoción no significa obedecer todo lo que te pide.
Relaciones y límites
La inseguridad en las relaciones, la culpa al decir que no o la dificultad para expresar lo que necesitas pueden generar mucho malestar, aunque desde fuera parezca que todo va bien.
- Culpa al decir que no
- Miedo a decepcionar o a molestar
- Inseguridad en la pareja o en las amistades
- Dificultad para expresar lo que necesitas
Cómo lo trabajamos
Aprendes a identificar lo que necesitas, a expresarlo con claridad y respeto, y a poner límites sin sentir que dejas de querer a nadie.
Poner un límite no es dejar de querer.